









Jinete descuidado, en guerra muy preciado
Jornal de obrero, entra por la puerta y sale por el humero
Judío de Huete, malo en la vida, peor en la muerte
Jurado tiene la menta que el estómago nunca mienta
Juras del que ama mujer, no lo has de creer
Justa razón, engañar al engañador
Refrán popular español que expresa la idea de que es moralmente aceptable o incluso meritorio usar el engaño contra alguien que primero ha intentado engañar o traicionar a otros. La frase sugiere un principio de justicia retributiva o reciprocidad: si alguien actúa con malas intenciones o fraude, es justo responderle de la misma manera. Se considera una forma de legítima defensa moral o de devolverle a una persona su propia medicina. Este concepto se refleja en otras expresiones populares: "Quien burla al burlador, cien años gana de perdón". "No hay mejor invención que engañar al engañador". "A un traidor, dos alevosos". El político y escritor italiano Nicolás Maquiavelo también expresó una idea similar cuando dijo: "Es un doble placer engañar al engañador". La frase es un ejemplo de cómo la sabiduría popular aborda el concepto de justicia y las respuestas apropiadas ante la malicia o el fraude.
Justicia, mas no por mi casa
Refrán popular cuyo significado y uso see utiliza para criticar la hipocresía de quienes exigen con vehemencia que se aplique la ley y se haga justicia, pero se niegan a aceptarla cuando las consecuencias les afectan personalmente o a sus allegados. Refleja la tendencia humana de querer que las normas se apliquen estrictamente a los demás ("justicia por la casa ajena") mientras se busca impunidad o excepciones para uno mismo. Crítica social: Se emplea a menudo en contextos políticos o sociales para señalar a personas que pregonan valores de integridad pero son las primeras en evadir sus responsabilidades legales cuando les toca el turno.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene
Esta frase es un refrán popular que significa que las consecuencias negativas son justas cuando son el resultado directo de las acciones o decisiones de una persona. Se utiliza principalmente en dos contextos: Responsabilidad: Indica que quien busca el peligro o actúa de mala fe no debe quejarse cuando sufre un daño, pues él mismo lo provocó. Justicia poética: Refuerza la idea de que cada quien cosecha lo que siembra; si alguien busca activamente una situación perjudicial, el mal resultante se considera un castigo merecido. En resumen, es una variante del dicho "quien busca, halla", pero enfocada en la responsabilidad moral de atraer la propia desgracia.
Justo le viene a quien de los suyos tiene
Expresión popular que significa que la justicia o el destino (bueno o malo) alcanza a la persona que se lo merece por sus propias acciones, o que las consecuencias de sus actos recaen sobre sí mismo y su entorno más cercano; es una forma de decir "recibe lo que te mereces", conectando el destino individual con el colectivo familiar o cercano, y es similar a refranes como "cosechas lo que siembras" o "lo que se hereda no se hurta", pero con un enfoque más directo en la retribución. Justicia o Destino: Se refiere a la retribución, ya sea una recompensa por méritos o un castigo por faltas. "A quien de los suyos tiene": Indica que esta retribución no solo afecta al individuo, sino también a su familia, su grupo, su "gente" o su patrimonio, afectando su linaje o círculo cercano. Sugiere que las acciones de una persona tienen repercusiones que se extienden a su entorno, especialmente si esas acciones son cuestionables o admirables, y que la justicia (o la falta de ella) es inevitable. En esencia, es una advertencia o una constatación de que las acciones traen consecuencias para uno mismo y para los allegados, y que la justicia, tarde o temprano, se encargará de ello.